miércoles, 23 de mayo de 2012

El provincial recibió un mapa rojo y termina con uno azul.

Hoy quiero compartir contigo la entrevista que hice ayer y se publica hoy en El Día de Córdoba. Te transcribo íntegramente el contenido de la misma. Un cordial saludo.


Joaquín Dobladez, exdirector del Instituto Andaluz de la Juventud y exdelegado de Cultura, aspira a la Secretaría provincial del PSOE porque entiende que en el partido hace falta aire fresco para que el mapa político se tiña de nuevo de rojo. Repite con frecuencia la palabra conexión porque cree que los órganos del partido se han aislado en demasía y ni han atendido a las agrupaciones ni les han dado la voz que merecían en los últimos años. Dobladez es consciente de que lo tiene complicado, pero confía en su mensaje y reclama que se cambie el actual sistema de voto delegado por uno directo en el que la militancia hable.

-Ya se han celebrado buena parte de las asambleas y se van perfilando sensaciones, ¿qué espera del cónclave del 14 de julio?
Espero que sea un congreso que aporte, que suponga el cambio que nos hace falta. Los ciudadanos esperan más del PSOE en una coyuntura como la actual. Las cosas están cambiado muy rápido y hay una creciente desafección de los ciudadanos hacia la política, y eso tiene que frenarse. Tenemos que hacer un partido más plural, más democrático, que tenga la crítica como algo positivo y en el que la militancia tenga más protagonismo. Apuesto por una dirección provincial que escuche y que sea una referente para que el PSOE se convierta en el vehículo político de la mayoría social de progreso. Necesitamos tener más conexión con UGT, que no quede reducida a momentos puntuales, y con Juventudes Socialistas. En definitiva, plantear un partido más abierto, con una dirección al servicio de las agrupaciones.
 
-Durante el último año han pasado muchas cosas a todos los niveles orgánicos del partido. El resultado de las autonómicas ha creado una situación muy particular, a medias entre la derrota y la victoria. Aparte, Griñán apoya abiertamente a Juan Pablo Durán. ¿Cómo cree que influirán estas circunstancias en el desarrollo del Congreso?
Quien elige al secretario provincial son los compañeros de Córdoba. Los socialistas cordobeses vamos a apoyar al compañero Pepe Griñán en el próximo congreso regional, pero por otro lado tenemos que plantear un programa y un proyecto para el PSOE de Córdoba. Ahí es donde los compañeros deberán decidir si apoyan la continuidad o si piensan que es necesario cambiar la dinámica.
 
-La realidad de los dos últimos años en la provincia ha sido que el PSOE ha perdido la hegemonía en Córdoba, ¿qué ofrece usted para recuperar el terreno?  
Hay datos objetivos. Con esta ejecutiva se ha perdido la Diputación provincial, muchos municipios, en la capital hemos pasado a ser la cuarta fuerza política en un momento que hubiera sido decisivo para convertirnos en fuerza hegemónica de la izquierda en la ciudad. Hemos perdido 60.000 votos en las autonómicas y nos encontramos que tenemos que interpretar los mensajes los ciudadanos. La ciudadanía votó al el PP, que ganó, pero en Andalucía se ha apostado por un gobierno de izquierda. Por eso, a la vez que se nos ha entregado el gobierno, se nos ha mandado un mensaje claro de que es necesario volver a conectar. Debemos ser un referente de apertura a la sociedad como lo fuimos en los 80.
 
-Repite la palabra conexión. Es evidente que es una de sus ideas fuerza de campaña. Para conectar, por ejemplo, está utilizando mucho las redes sociales. Pero cuáles son los puntos fuertes de su candidatura.
Es evidente que las redes sociales forman parte de esa nueva realidad que rompe con algunos de los modelos tradiciones. Es una de nuestras fortalezas, porque las estamos utilizando mucho como espacio de debate. Alternar las redes sociales con otras formas de apertura a la militancia es nuestro objetivo para llegar a todo el mundo y así compartir opiniones, algo de lo que ha estado necesitado el partido. Por eso abrir al máximo el debate es una obligación. Y es que además queremos ir a todas las agrupaciones, y, si es posible, dirigirnos a las asambleas para explicar nuestro proyecto.
-Ustedes obtuvieron un sorpresivo respaldo en el comité provincial del pasado enero, antes de las primarias de Rubalcaba y Chacón. ¿En qué medida cree que superarán aquel 40% de apoyos? ¿En qué medida es posible la sorpresa?
Aquella situación surgió de la falta de consenso y porque la dirección provincial no quería asumir la pluralidad de opiniones. Buscamos complicidades en la provincia y sacamos un resultado importante. Ahora, quienes crean que debemos cambiar deben plasmarlo el próximo 14 de julio. Necesitamos una dirección provincial fuerte y con mentalidad abierta al futuro. Necesitamos un liderazgo claro.
 
-¿En qué medida han influido las tensiones internas y la falta de liderazgo a la que alude en los resultados de las últimas citas electorales en Córdoba? 
Han influido y es cierto que se han cometido errores. Es evidente que si nos referimos al balance electoral, la actual dirección provincial llegó con un mapa rojo en la provincia y ahora nos lo encontramos azul. En eso hay una responsabilidad política que evidencia que existe una necesidad de cambiar, de evolucionar. Por eso nuestra candidatura no va contra nadie, sino hacia el trabajo que suponga recuperar la Diputación, los municipios importantes que se han perdido y tener un trabajo de partido más cohesionado.
 
-Aparte del comité de enero, desde fuera no se aprecian voces rotundas contra la dirección provincial. ¿No cree que si existe ese descontento al que se refiere o no se hace público?
Creo que uno de los problemas que tenemos es que durante los últimos años se ha eliminado la crítica como elemento de mejora y se han generado dinámicas en el seno del partido en las que la libre opinión puede tener un alto coste para el que la emite. Este Congreso llega para que podamos hablar y para que haya autocrítica. De hecho, el otro candidato [en referencia a Juan Pablo Durán] ya está asumiendo postulados de nuestra candidatura, lo que significa que de momento está cambiando algo hacia una mayor democracia interna. Claro que ahora la otra candidatura, pese a que sume parte de nuestras propuestas, tiene un evidente déficit de credibilidad tras lo ocurrido.
 
-Durante los últimos años han cambiado muchos aspectos de la idiosincrasia del PSOE en la provincia. Apenas quedan, por ejemplo, aquellos barones, alcaldes de localidades importantes, que decidían el futuro del partido en la provincia. ¿En qué medida puede influir esto en el congreso? ¿Cómo ha evolucionado la mentalidad del partido frente a los nuevos matices que presenta este cónclave?
Creo que la renovación es un proceso natural y necesario, por eso los liderazgos fuertes de los años 80 han cambiado hacia un liderazgo más compartido. Todo ello teniendo en cuenta el enorme trabajo de esos compañeros que construyeron el partido actual en la Transición y en los años 80. Tenemos mucho que aprender de ellos. Pero es el momento también de mirar hacia la cantera, que es muy buena y puede enriquecer mucho el debate.
-En estas semanas previas al congreso se van a barajar los nombres de los delegados y de los cargos de la Junta en la provincia, ¿no teme que eso se pueda utilizar como vía para recabar apoyos por parte de la actual dirección?
Estoy convencido de que se elegirá a los mejores para un trabajo muy importante en una legislatura muy complicada. El PSOE es un partido maduro que sabe diferenciar entre los procesos internos y los nombramientos de la parte institucional. Somos conscientes de que estamos ante un proceso de debate en el que los nombramientos no debe tener nada que ver, ninguna influencia.


Joaquín Dobladez.

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